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Asturias, Spain
Javier Cosnava nació en Hospitalet de Llobregat, aunque reside en Oviedo. Ha publicado en papel 4 novelas como escritor en editoriales como Dolmen o Suma de Letras; también 5 novelas gráficas en España y Francia como guionista de cómic. Ha colaborado en 9 antologías de relatos: 7 como escritor y 2 como guionista. Ha ganado 36 premios literarios, destacando el Ciudad de Palma y el premio Haxtur del Festival del Principado de Asturias. Puedes seguir su obra en: http://cosnava.wordpress.com/

jueves, 15 de marzo de 2012

2. ¿Por qué diantre nadie publica mi novela?

Todos somos escritores malogrados. Todos somos distintos del escritor que quisimos ser. Todos hemos hecho concesiones, grandes o pequeñas, a la comercialidad, a la moda o a nuestra propia incapacidad para alcanzar ciertas metas. Todos somos una “versión” del sueño que tuvimos.

En este blog querría volcar mis escasos conocimientos sobre literatura y exponerlos por si alguien puede sacar algún provecho. Aunque lo dudo. Tal vez lo que pretendo en verdad es revisarme a mí mismo y alcanzar a ser una mejor “versión” del escritor que soñaba ser.

No voy a hacer grandes discursos ni ampulosas disquisiciones. La verdad, a menudo, es un aforismo. Por ello casi todas mis entradas serán breves, dejando espacio a la interacción con aquellos incautos que deseen seguir este blog.

COSNAVA


2. ¿Por qué diantre nadie publica mi novela?

En primer lugar te daré una respuesta reduccionista: en la mayor parte de los casos no consigue publicar quien no está preparado aún para hacerlo.

Escúchame: no existe una conjura destinada a privar al mundo de tu talento. Nadie quiere ponerte un palo en las ruedas para que no avances. Y, puedes tenerlo por seguro, si escribes algo que pueda vender un millón de ejemplares, los editores van a hacer de rodillas el Camino de Santiago para que firmes con ellos.

Dicho esto, una aclaración tendente a matizar el reduccionismo inicial: No estoy hablando de “arte” ni siquiera estoy hablando de “literatura”. Amigo, te hablo exclusivamente de VENTA.

Puede que seas un gran escritor. Incluso puede que seas el autor más grande de tu continente, de tu generación o del universo entero. Da lo mismo, a nadie le va a importar a menos que publicarte sea un buen negocio.

Porque las editoriales son empresas y no mecenas ni instituciones de caridad.

Alguno me dirá: “Yo escribo para hacer una gran obra de arte”.

Mi respuesta es: “Maravilloso. Tienes mi apoyo y mi respeto, pero entonces no hace falta que publiques”. Porque las obras de arte se justifican a sí mismas, no necesitas que otros la vean siquiera.

Yo, Cosnava, he escrito una gran novela, una obra sublime. En confianza os digo que es una de las mejores novelas que he leído. De todos los tiempos. Objetivamente os juro que está entre las diez mejores obras de la historia de la literatura (bajo mi punto de vista, claro). Se llama NI HOMBRES NI HÉROES. ¿Habéis oído hablar de ella? No, seguro, porque es la primera vez que digo algo al respecto. La leyó mi mujer, la guardé y al cabo de tres años me armé de valor, la corregí y se la dejé a mi agente. La crítica del lector profesional de la agencia fue nefasta, la conclusión evidente: “Eso no se pude publicar”.

¿Por qué? Sencillo. No responde a la estructura de introducción, nudo, desenlace. No pertenece a ningún genero, es en ocasiones cultista y en otras zafia y marginal (recordad que yo nací en un barrio de Hospitalet). Es tachada de suma de locuras, insensateces... Y, lo más importante, NO VA A DAR DINERO SI ALGUIEN SE DECIDE A PUBLICARLA.

Tardé veintisiete meses en escribirla. ¿Perdida de tiempo? Todo lo contrario. La di por corregida y acabada con cuarenta años. Con sesenta escribiré la continuación y en mi vejez (si llego) la concluiré. Es la obra de mi vida. La que más me llena de orgullo, mucho más que las cinco obras que llevo publicadas y las que van a salir este año. Y me da igual que no vaya a dar dinero. PORQUE NUNCA LA PUBLICARÉ. Nunca más voy a mostrarla a un agente ni a un editor.

Y es que, amigos, publicar es, como ya he dicho, un negocio. A nadie le importa qué gran artista eres: lo que cuenta es cuánto sabes del oficio de escribir para vender.

Volviendo al aserto inicial, si no estás aún preparado para presentar un concepto vendible no podrás abrirte paso. A nadie le importa que en poco tiempo, si te dan oportunidades, puedas hacer grandes libros que generen grandes ventas. ¿Lo puedes hacer ahora? ¿No? Pues detrás de ti hay una legión de autores/as que pueden vender y esperan su oportunidad. Un ejemplo clarificador: ¿si vas a la frutería comprarías un buen tomate o uno de mal aspecto cuando el vendedor te asegura que si le das una oportunidad a esos tomates en poco tiempo serán los mejores del mercado? Tu respuesta será coger otro tomate (maduro, lleno, jugoso) y decirle al vendedor que te esperas a cuando ese nuevo productor de tomates ofrezca esos maravillosos frutos que promete. Evidentemente, ¿no?

Llegados a este punto, la dicotomía es clara: arte versus oficio. Genio versus venta.

El mayor artista del mundo puede ser ese tipo que recoge cartones en una plaza. Y no hago broma. Muchos grandes artistas han vivido, creado y muerto en la pobreza.

Por el contrario, el mayor conocedor del oficio de escritor... ése, si pasa hambre es porque se ha puesto a dieta.

No hay más que hablar. No hay matices. No hay peros. Esto es así.

Y, para acabar, un recordatorio. En mi entrada anterior os hablaba de la importancia de leer a los clásicos. Cuando uno lee a los grandes, su prosa se enriquece, se vuelve más llena, a menudo cae en la sobre adjetivación e incluso en el gusto por las oraciones subordinadas complejas. No tengáis miedo de precipitaros a ese abismo. Es mejor llegar a un prosa clara y sencilla desde arriba que desde abajo. El autor que lee sólo a aquéllos que han culminado su proceso de evolución y alcanzado una prosa limpia de hipérboles y pleonasmos, se pierde todos los tiempos intermedios. Cuando escribe intentará llegar al final sin pasar por el principio.

Un ejemplo fuera de nuestro mundo de letras para entender lo anterior: ahora está de moda en cómic el dibujo sencillo, naïf incluso, ése que en unos pocos trazos esboza un cuerpo humano y compone una viñeta. Muchos autores que llevan varias décadas dibujando han llegado a este estilo pero, ojo, “desde el profundo conocimiento del cuerpo humano, de la narración de cómic y de un dibujo mucho más trabajado”. Muchos autores jóvenes de cómic están comenzando a dibujar desde ese punto (final para los profesionales de antaño) y luego de dibujar una viñeta naïf piensan que guarda algún parecido con su autor de referencia.

AMIGO, NO SE PARECE EN NADA. Tampoco se parece en nada una escena de acción narrada por un autor que proviene de una prosa más barroca (o clásica, si preferís) y ha ido puliendo su estilo, de una persecución narrada por alguien que no sabe apreciar ambos extremos de una imaginaria balanza y no ha trabajado en ambas orillas de la literatura, de la literatura de autor a lo más Pulp o comercial.

Todo esto os lo explico al hilo de publicar tu novela, que es el objeto de esta entrada. Hay poca gente con una prosa trabajada. La prosa es un punto que puede diferenciarte del común de autores que llaman a las puertas de editores y agentes. Todo cuenta. Debes presentar un proyecto original, una idea vendible, algo que esté de moda pero que sea a la vez una vuelta de tuerca y... ante todo, por el amor de Dios, QUE ESTÉ BIEN ESCRITO.

Porque aunque esto sea un negocio, aunque escribamos para vender, al final, en el primer párrafo, se caen el noventa por ciento de los aspirantes. Habréis leído que a menudo no se leen de un autor nuevo más de dos páginas. Mentira, a menudo bastan dos líneas. Porque no escribimos para el editor: escribimos para los lectores profesionales, que suelen tener un conocimiento técnico de la literatura que les permite separar el trigo de la paja.


Y con esto hilvano mi último consejo: PRESENTA TU PROYECTO PENSANDO EN EL LECTOR PROFESIONAL, ese desconocido que trabaja leyendo. Tu historia debe llamar su atención por su calidad en primer lugar. Eso te hará destacar de esa legión de aspirantes. Piensa que tu obra debe pasar el corte de ese primer lector. Luego se la leerá un agente asociado, normalmente especializado en el género de tu novela. Luego se la leerá tu agente, que (si le gusta) tendrá que convencer a un editor para que se la lea mandando adelantos y/o tomándose una copa con él. El editor, si acepta, se la mandará a un lector de confianza (que no es el mismo que se lee las cosas que uno manda sin agente a una editorial). Si pasas todos estos cortes te leerá el editor. Un día os hablo de lo que pasa entonces, porque ni siquiera puedes darte por publicado cuando le gustas el editor, ya que luego están las reuniones de trabajo de la editorial donde se desarrolla la estrategia a seguir con las publicaciones de los años siguientes y mil cosas inextricables para el neófito y hasta para el que conoce un poco este mundillo.

Publicar, amigo mío, es un misterio mayor que el de la Santísima Trinidad pero, si intentas acometerlo, intenta al menos saber a qué te estás enfrentando. Y no es a Dios, al demonio, al fantasma de la hoja en blanco, a las modas... No, sólo hay una cuestión previa que debes responderte antes de comenzar el primer párrafo de tu nueva novela:
            “Esto que voy a escribir, ¿puede vender?”

En mi próxima entrada “Presentando un proyecto literario”, el próximo jueves, os explicaré, siempre bajo el prisma de mi experiencia (sin duda deformado y deformante), cómo presentar una novela a un profesional del sector: qué cuenta, qué sobra y algunas otras cosillas que me han pasado y que igual resultan divertidas, aleccionadoras y, casi seguro, ¡patéticas!

¡Un abrazo desde Cosnavaland!

8 comentarios:

  1. Muy buen artículo Cosnava! Nos abres un poco los ojos a todos aquellos que estamos empezando a incursionar en el mundo editorial! Besos!

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    1. Gracias Julieta!! Es mi experiencia, por lo tanto en parte subjetiva (aunque he intentado ser todo lo objetivo que he podido), pero creo a alguien le puede servir o cuando menos resultarle curioso el saberlo ;) Muchos abrazos!!!

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  2. Créeme que estoy deseando leer tu próxima entrada. No me la pienso perder. ¿Para cuándo?
    Ha sido una grata e instructiva sorpresa esta visita.
    Un afectuoso saludo.

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    1. Te agradezco tus palabras ;) Me alegra mucho ver que a la gente del mundo de las letras les gustan mis entradas.

      La próxima será el jueves por la mañana. En teoría una cada jueves por la mañana. He estado día y medio con cortes en internet y ésta se ha retrasado, pero mi idea es esa: jueves, día del blog malogrado!

      Besos desde Asturias

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  3. Estupendos artículos haces, merecen la pena. Desde buenasnochesnuevaorleans los gatos y el busto de Lovecraft estamos atentos a tus palabras.

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    1. Un honor! Gracias por tu apoyo y que los ángeles y los demonios de la literatura nos acompañen!

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  4. ... siempre me das qué pensar Javier. Un artículo, sencillamente, genial.

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    1. Hola Gemma!!! Sólo trataba de decir que uno no se puede sentar a escribir lo que quiere sin más (a menos que no quiera publicar o le de lo mismo). Debe pensar que esto es un negocio y hacer algo con lo que pueda negociar. Por otro lado, puede uno inclinarse por comenzar haciendo obras más personales que te llenen y cuando estés preparado hacer cosas más comerciales (es lo que he hecho yo). Hay muchas opciones. Un abrazo y gracias por leer mi blog malogrado!!!!

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