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Asturias, Spain
Javier Cosnava nació en Hospitalet de Llobregat, aunque reside en Oviedo. Ha publicado en papel 4 novelas como escritor en editoriales como Dolmen o Suma de Letras; también 5 novelas gráficas en España y Francia como guionista de cómic. Ha colaborado en 9 antologías de relatos: 7 como escritor y 2 como guionista. Ha ganado 36 premios literarios, destacando el Ciudad de Palma y el premio Haxtur del Festival del Principado de Asturias. Puedes seguir su obra en: http://cosnava.wordpress.com/

lunes, 30 de abril de 2012

10. ¿QUIÉNES SOMOS NOSOTROS LOS CHARNEGOS?


Este pasado viernes (27 de abril) salió a la venta la nueva novela gráfica de mi amigo Rubén del Rincón. Se llama ENTRETELAS y la publica ediciones la Cúpula. Un libro maravilloso.



En el prólogo de la misma podréis leer un pequeño cuento que he escrito a modo de presentación hacia un cómic que es un sentido homenaje a las ciudades del arrabal de Barcelona donde crecimos nosotros, los castellanos nacidos en Cataluña.


Espero que os guste.


CHARNEGOS
             Mi padre conoció a Agustín hace muchos años. Cuando el extrarradio era nuestro, cuando Cataluña era sólo de los catalano parlantes y nosotros, los inmigrantes, éramos “charnegos”.          

            —¿Somos charnegos? —dijo un día Agustín, mirando en dirección al cielo, que hay quien dice que es como mirar a ninguna parte.
            —¿Charnego yo? Y unos cojones así de gordos —dijo mi padre, separando muchos los brazos.
            Jaime no era un hombre de muchas palabras. Sabía que a las zapatillas deportivas por aquí les llamamos “bambas”, que salir del trabajo es “plegar”, que nos gusta poner artículos a los nombres y que Ruben es “el Ruben”, que Jaime es el “Jaime” y que Agustín es “el Agustín”. Ambas lenguas llevan mucho tiempo a caballo la una de la otra y ya nadie sabe quién es corcel y quién caballero. Tal vez sólo el palafrenero lo sepa, ese que coge de las riendas su trabajo en la fábrica y que, después de “plegar” va con sus hijos, “el Carlos” y “la Ana”, a comprarles unas “bambas”.
            Mi padre murió de infarto hace ya veinte años. No vivió para ver la transformación de una sociedad donde teníamos que ahorrar meses para comprarnos un Geyperman a una donde nos atiborramos en los Todo a 1 Euro de objetos de bajo costo que no necesitamos. No vivió para ver a unos niños que pueden comprarse un chándal y unas “bambas” cada semana, muy distintos a su hijo, que llevó a la clase de gimnasia durante dos años el escudo de un equipo de fútbol que detestaba porque no podía comprarse un chándal nuevo hasta gastar el viejo. Y es que gastar por gastar no era propio de charnegos.
            —Pues yo soy charnego —le dije un día a mi padre, mientras mirábamos los toros en la 1.
            —¿Charnego tú? Y unos cojones así de gordos.
            Mi padre no sabía lo que significaba esa palabra, o no por completo. Pero la había oído en tono despectivo de labios de demasiada gente y sabía que no podía ser nada bueno. Yo no podía explicarle que algo que empezó siendo despectivo puede dejar de serlo. Los charnegos somos aquellos cuyas familias han venido de fuera de este país hablando la lengua de Cervantes. Y aún la hablamos. En el tránsito, hemos pasado a ser charnegos y catalanes, porque catalán ya no significa tampoco lo mismo, y ahora se puede ser catalán y castellano parlante. Las fronteras han dejado de tener sentido, y aún menos las lingüísticas.
            Jaime murió en los años noventa, ya lo he dicho. Pero nos queda Agustín, y Agustín es todos los hombres que una vez fueron “charnegos” y un día descubrieron que eran charnegos. Las comillas sobraban. En las páginas de este cómic, dibujado magistralmente por su hijo, descubriréis cómo sufrimos para llegar a final de mes y quiénes somos. No es poca cosa, podéis creerme.
            Un día, dentro de no mucho, Ruben y yo pasearemos con nuestros hijos por esa nueva Cataluña que se está formando. Ésa en la que conviven catalanes, “sudacas” (otra palabras que acaso un día deje de ser peyorativa y no necesitará comillas), inmigrantes del este, del oeste, del norte, del sur... Nuestros hijos sabrán que todos somos catalanes pero no podrán dejar de percibir que cada uno es de su padre y de su madre. Y entonces preguntarán.
            —¿Nosotros, quiénes somos?
            No sé si responderá Ruben o lo haré yo. En confianza os digo que pienso que será él, que luego de exhibir una sonrisa burlona entenderá que es el momento de decir una frase de las suyas, con esa gracia natural que Dios le ha dado. Pero yo le ayudaré, abriré mucho los brazos para que los suyos y los míos dibujen un enorme círculo alrededor de nuestros retoños. Y sonreiré hasta desencajar mi mandíbula, dejaré que mis labios se estiren y se agrieten hasta sangrar cuando le oiga decir:
            —Nosotros, niños, somos charnegos. Los que tenemos los cojones así de gordos.



COSNAVA:


1936Z LA GUERRA CIVIL ZOMBI
(Noviembre 2012 SUMA DE LETRAS)

WEB:             www.cosnava.es.tl

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