Datos personales

Mi foto
Asturias, Spain
Javier Cosnava nació en Hospitalet de Llobregat, aunque reside en Oviedo. Ha publicado en papel 4 novelas como escritor en editoriales como Dolmen o Suma de Letras; también 5 novelas gráficas en España y Francia como guionista de cómic. Ha colaborado en 9 antologías de relatos: 7 como escritor y 2 como guionista. Ha ganado 36 premios literarios, destacando el Ciudad de Palma y el premio Haxtur del Festival del Principado de Asturias. Puedes seguir su obra en: http://cosnava.wordpress.com/

miércoles, 20 de noviembre de 2013

45- TESIS SOBRE UN HOMICIDIO o una tesis sobre cómo engañar al espectador



No creo que me equivoqué al afirmar que nos hallamos ante una de las pongamos 50 mejores películas que he visto en mi vida. Y la grandeza del filme está precisamente en que son dos películas dentro de una. No sólo dos niveles de comprensión de lectura si se tratase de un libro, de visionado tratándose de una película, sino que en realidad son dos películas independientes que se pueden ver una seguida de la otra como una rayuela de Cortázar.




La primera es la trama policial, la aparente. La valentía del director estriba precisamente es que como película policial es una película correcta, un bien o un notable en el mejor de los casos, y esa es con la que se quedarán el 90% de las personas que vean esta película. Verán la historia de un juez que investiga el asesinato de una muchacha y desconfía de uno de sus alumnos en el seminario está impartiendo la Universidad. Verá buenas actuaciones en casi todos los casos y una historia un tanto endeble con un final abierto que no resuelve quién ha sido realmente el asesino. Pero esto no es todo, ni mucho menos.

Yo tuve la suerte de que en los primeros minutos de la película, no recuerdo si sobre el 15 o el 17, me di cuenta de que algo se me escapaba. Paré la cinta y me senté a reflexionar. Como en las primeras películas de Shyamalan, uno debe sentarse a reflexionar o se vuelve loco tratando de entender lo que demonios está sucediendo. Resolví que evidentemente la película era un engaño y que, disfrazada de película policial, estaba viendo otra cosa. Así que regresé al inicio y esta vez me fijé en cada gesto, en cada mirada, en lo que se veía de fondo en las escenas y en mil cosas más; y descubrí que, en efecto, la historia policial era un disfraz y que la película era otra cosa.

HASTA AQUÍ PODÉIS LEER LOS QUE NO QUERÁIS NO UN SPOILER SINO UNA EXPLICACIÓN DE TODA LA PELI.



Hay que estar atento a los detalles porque "Tesis sobre un homicidio" es un drama acerca de la venganza. Es la historia de un hijo que regresa para destruir al padre que jamás lo ha reconocido y arruinado su vida y la de su familia. La trama policial es una farsa y yo sostengo que ni el juez interpretado por Darín ni el joven español interpretado por Amman tiene la menor relación con el asesinato. Es todo un subterfugio y un juego de espejos. El juez está a punto de ser nombrado algún cargo decisivo en la judicatura argentina, pongamos el equivalente a presidente del tribunal constitucional o algo similar en España; entonces, el hijo bastardo regresa sin motivo aparente a Argentina después de 20 años. Y lo hace justo en el último seminario que va a dar su padre antes de ser nombrado para ese importante cargo. Conoce sus defectos: es un alcohólico rehabilitado con tendencia a fantasear y en una ocasión su obsesión por el detalle y por imaginar la conducta de los asesinos la llevado a estar al borde de perder su carrera (se habla repetidamente de un caso La Torre en varias ocasiones, uno que estuvo a punto de costarle todo su prestigio).



El hijo, sabedor de estos defectos, decide utilizarlos en contra del padre, así que va dejando miguitas en forma de pistas falsas que el juez recoge hasta convencerse de que su joven pupilo es un asesino en serie. Pero no hay asesino, sólo un hijo despechado que viene a destruir al padre. Y esto lo fundamento en un hecho: cuando aparece el cadáver en la facultad, el presunto asesino no contempla la escena con jactancia ni observa al juez con superioridad buscando sus reacciones, como diciendo: "empieza el juego. A ver si me pillas". El hijo contempla la reacción de su padre y entonces, sorprendido (microexpresión de sorpresa), se le ocurre algo, y eso es precisamente valerse del caso para su venganza.

Por eso la película acaba en el momento en que el juez ha sido desprestigiado y ha perdido su cargo. No se resuelve el caso policial porque no hay caso policial ni los protagonistas están relacionados con el crimen.

En la última conversación que tiene lugar en la obra, un amigo le dice a Darín "no sabes lo que has perdido". Se refiere a que perdido su oportunidad de presidir el tribunal constitucional por liarse en una investigación loca que le ha llevado a hacer allanamiento de morada, robar pruebas y agredir a un testigo. Ha sido cuidadosamente manipulado por su hijo para arrebatarle su momento de victoria. El asesinato es lo de menos y por eso no queda resuelto. Incluso la imagen final de la daga (el que vea la película entenderá que me refiero) no tiene la menor importancia y es un gesto más en la obsesión de protagonista. Aunque realmente la daga hubiese estado en la mano del muchacho, no se asesinó a nadie con esa daga y no tiene la menor relación con el caso, es sólo otra de las migas de pan falsas que ha ido dejando el hijo despechado para destruirle.

Con el juez alcoholizado y fantaseando en la habitación de su casa, termina la obra. Porque hemos asistido al proceso de destrucción del juez no a una investigación policial. Al asesino de la muchacha nunca lo conoceremos porque nunca hemos tenido ni hemos asistido a nada relacionado con ese asesinato, tan sólo hemos asistido al proceso de venganza del hijo. El asesinato es el del juez, él es la víctima. Hemos asistido a un tour de force entre padre e hijo bastardo que culmina en una escena onírica en la discoteca de brillante factura visual.




Cabe decir que esta película se hace aún más grande si uno ha leído la novela en que está basada. La novela trata exclusivamente de esa primera película, esa que han visto casi todos, de esa que trata de la investigación de un asesinato por parte de un juez en Argentina. La novela es correctita, como mucho un bien o un notable, como es esa película aparente que ve la mayor parte de las personas que ven este filme. Pero el director, en un alarde de de capacidad que yo rara vez he visto en la historia del cine, ha sido capaz de hacer de los rescoldos de una película correcta una película enorme, y disimularla entre los pliegues de la primera hasta convertirla en una obra maestra.

Tal vez pocos la disfrutemos porque es una película difícil de entender, llena de símbolos, en especial brillante el relacionado con Picasso (en el libro el cuadro reseñado es otro porque significan cosas distintas película y libro); de imágenes oníricas, de homenajes a películas como Vértigo o a Darío Argento, y un sinfín de detalles que hacen que una revisión sea necesaria. Yo la he visto ya tres veces en un solo día y me parece uno de los experimentos cinematográficos más geniales de los últimos tiempos. Una obra maestra.