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Asturias, Spain
Javier Cosnava nació en Hospitalet de Llobregat, aunque reside en Oviedo. Ha publicado en papel 4 novelas como escritor en editoriales como Dolmen o Suma de Letras; también 5 novelas gráficas en España y Francia como guionista de cómic. Ha colaborado en 9 antologías de relatos: 7 como escritor y 2 como guionista. Ha ganado 36 premios literarios, destacando el Ciudad de Palma y el premio Haxtur del Festival del Principado de Asturias. Puedes seguir su obra en: http://cosnava.wordpress.com/

viernes, 18 de diciembre de 2015

54- GLENN, LA ELEGANCIA HECHA NOVELA



Hace unos años, el físico Brian Greene publicó un estudio sobre la teoría de cuerdas llamado “El Universo Elegante”. Al poco, esa teoría unificadora del universo que Einstein llamaba teoría del todo y que hoy, remozada, se llama teoría de cuerdas, quedó ligada a ese adjetivo: “elegante”.

Y es que la propia teoría de cuerdas es, en sí misma, elegante porque postula, como dice el propio Greene que “que el elemento constitutivo de todo lo que existe en el universo son cuerdas infinitesimales que, según la frecuencia con la que vibren, tienen identidad como determinado elemento”. Algo así como si una música cuántica dominase el universo sin que lo supiéramos.

Y le diesen vida.

EL ESCRITOR


Alejandro Castroguer descifra esa música en la novela GLENN, apropiándose sin quererlo acaso del adjetivo elegante, que yo creo que la define en igual forma. Una novela pausada, más allá de lo biográfico, casi como una intrahistoria de la biografía que fuese de lo pequeño, del detalle minúsculo, al todo. Como si describiendo cada pequeña manía del genio Glenn Gould tañese esas cuerdas infinitesimales como su personaje presiona las teclas de su piano. Y de esta forma, alcanzase a explicar el porqué de la genialidad, del arte, de la existencia y hasta de la música.

Una obra de madurez. Tal vez la primera obra de plena madurez de Alejandro. Ya no es necesario ningún efecto, ningún aspaviento. Las cosas avanzan sin pausa, casi como si no estuviesen previstas… y al mismo tiempo subyace una absoluta previsibilidad que lo domina todo. Porque es la perfecta estructura, la matemática trama (o entramado de cuerdas) lo que hace que todo avance en la obra tranquilamente, de atrás a adelante y de adelante a atrás en la vida de Gould, sin que el lector perciba ese esqueleto y organigrama que Alejandro ha pergeñado. Como las propias cuerdas que dominan la naturaleza y que no percibimos. Porque son demasiado elegantes para dejarse ver, para que las sintamos. Sencillamente, ellas están ahí… y nos gobiernan. Y así, la novela de Alejandro transcurre plácida sin que reparemos, por mor de su inmanencia, que todo ya estaba prefijado y que hemos asistido a un todo desde el detalle más pequeño.


EL PERSONAJE


Y eso todo era “Glenn”, una gran novela, espejo de un artista tan complejo que necesitó el verbo elegante de Castroguer para ser convertido de nuevo en un ser real, de carne y hueso… imperfecto y, precisamente por ello, genial e irrepetible.

Frases para recordar:
1-"Se equivoca. Soy Tchaikovsky."
2- “La niebla se disipa y amanece, radiante, la música de Bach”

(una de las frases finales más bellas que recuerdo haber leído)

LA ELEGANCIA HECHA NOVELA

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